Cuatro módulos. Un flujo sin fricción.
No son cuatro programas que se hablan entre ellos: es un mismo sistema con cuatro pantallas. Lo que ocurre en una aparece en las otras al instante.
El camarero comanda desde su bolsillo
Un TPV completo en el teléfono que ya lleva encima. Toma el pedido en la mesa, lo envía a cocina y cobra sin volver a la caja.
El cuello de botella de un bar lleno no es la cocina: es el camarero yendo y viniendo. Canta la comanda en barra, vuelve a la mesa, luego va a la caja a cobrar, vuelve con el cambio. Cada viaje son minutos que no se están dedicando a atender.
Con el comandero en el móvil, el pedido entra desde la propia mesa y llega a cocina en el mismo momento. El cobro se hace ahí: efectivo, tarjeta o fiado a empresa. No hay papel que se pierda ni comanda que se cante mal.
El plano de mesas ordena la sala por urgencia, no por número: primero lo que tiene una alerta, después lo que está listo para servir, luego lo ocupado y por último lo reservado. De un vistazo se sabe dónde hay que ir.
El comandero móvil entra a partir del plan B, en las dos gamas. El plan Básico de la gama simple trabaja con el TPV de barra.

Plano con prioridad visual
Alerta, listo, ocupada y reservada, ordenado automáticamente por lo que necesita atención antes.
Cobro mixto
Efectivo, tarjeta o fiado a empresa desde la misma pantalla, sin pasar por la caja fija.
Pago por comensal
Cada comensal paga lo suyo, identificado por su dispositivo. Sin dividir cuentas a mano.
Cola FIFO de barra
Las bebidas tienen su propia cola, con aviso cuando una lleva más de diez minutos esperando.
Fiados a empresa
únicoAsigna el ticket al C.I.F. de la empresa en dos toques. A fin de mes se agrupa y se factura solo.
Crédito «te pago mañana»
únicoLímite por cliente, coordinado con el arqueo de caja.
Cocina conectada en tiempo real
Pantalla de cocina en modo oscuro, pensada para el calor y la prisa de los fogones. La comanda llega antes de que el camarero vuelva a la barra.
La comanda sale del móvil del camarero y aparece en la pantalla de cocina al instante, ordenada por mesa y hora de entrada. El chef sabe qué preparar sin que nadie se lo cante.
Cada plato tiene su estado propio —pendiente, cocinando, listo, servido— así que una mesa puede tener el primero saliendo mientras el segundo sigue en marcha. Los cronómetros cambian el borde de la comanda según el tiempo que lleva esperando.
La comida va a cocina y la bebida a barra, automáticamente, por la categoría del producto. Y si el local prefiere seguir con ticket de papel, la nube imprime a la vez en la impresora térmica: pantalla y papel, en paralelo, no uno u otro.

Estados por plato
Pendiente, cocinando, listo y servido, plato a plato y no por comanda entera.
Separación automática
La comida a cocina y la bebida a barra, según la categoría del producto.
Cronómetros de demora
El borde de la comanda cambia de color a medida que pasa el tiempo de espera.
Doble canal
Pantalla digital e impresora térmica a la vez, no una alternativa a la otra.
Alerta de stock
Al marcar un plato, se descuentan los ingredientes y avisa si alguno baja del mínimo.
Chef I.A: escandallos vivos
únicoCalcula el margen bruto de cada plato con los costes reales y avisa si deja de ser rentable.
La carta siempre actualizada en su móvil
El cliente escanea el QR de la mesa y tiene la carta con fotos, alérgenos y precios al día. Sin descargar nada.
La carta en papel se queda vieja el día que cambias un precio. La digital se actualiza desde el panel y está al día en todas las mesas al momento, incluidos los platos que se han acabado.
Los filtros de alérgenos son el argumento que más agradece el comensal: celíacos, veganos, sin lácteos. En papel eso significa preguntar al camarero y que el camarero pregunte en cocina.
En la gama completa el comensal además pide y paga desde su móvil, y sigue el estado de su plato en tiempo real. El pago lleva geofencing: solo puede pagar quien está físicamente dentro del local.
En la gama simple la carta QR es de lectura: el comensal ve la carta, pero pide y paga a través del camarero. El pedido y el pago desde su móvil son propios de la gama completa, Lena V1.

Sin app ni registro
Se escanea el QR y se abre la carta. No hay descarga ni cuenta que crear.
Filtros de alérgenos
Celíacos, veganos y sin lácteos, aplicados sobre la carta en vivo.
Precios y stock al día
Lo que cambias en el panel se ve en la mesa al momento.
Estado del plato
únicoEl comensal ve si su plato está en cocina, listo o servido, con aviso sonoro en cada cambio.
Pago con Stripe
Tokenización bancaria: los datos de la tarjeta no pasan por el servidor del restaurante.
Geofencing en el pago
únicoSolo puede pagar por QR quien está dentro del radio del local.
Business Intelligence para tu restaurante
Ventas, deudores, márgenes y fichajes en una sola pantalla. Desde el ordenador del despacho o desde el móvil.
Un restaurante genera datos todo el día y casi ninguno se mira. El dashboard los pone delante: ventas por franja horaria, platos que más salen, margen por plato y comparativa con semanas anteriores.
El control de fiados es la parte que más se nota en un bar de polígono. Cada ticket queda asignado al C.I.F. de la empresa, y a fin de mes se agrupa en una factura consolidada. Se acabaron los vales sueltos en un cajón.
El stock se descuenta solo cuando cocina marca el plato, y el fichaje del personal está integrado en el propio TPV, sin otro aparato que mantener.

Ventas en vivo
Por franja, por categoría y por producto, con comparativa frente a semanas previas.
Fiados por empresa
únicoDeuda agrupada por C.I.F. y liquidación mensual automática.
Stock en tiempo real
Se descuenta al marcar el plato en cocina, sin inventario manual.
Escandallos
Coste y margen de cada receta, con alerta si sube la materia prima.
Fichaje del personal
Entrada y salida integradas en el TPV, sin terminal aparte.
Arqueo de caja
Cierre diario con desglose por método de pago y fondo inicial.
Los cuatro, funcionando
La demo tiene los cuatro módulos abiertos con datos de ejemplo.
